Lo primero que hay que decir
«No soy ilegal ni irregular.»
Es una actividad económica con más de cincuenta años de historia y con generaciones
enteras de regulación encima. Cambiar eso es lo que buscamos: el
reconocimiento de esta actividad económica y el
derecho a permanecer. No pedimos una excepción ni un privilegio.
Pedimos que se reconozca lo que ya existe, lo que ya paga impuestos y lo que ya
sostiene a miles de familias mexicanas.
Durante todos esos años esta actividad, lejos de producir el daño que se le atribuye,
produjo trabajo, oficio y arraigo en los barrios. Esa es la diferencia que este sitio
quiere poner por escrito y con documentos a la vista.